| El Nacional Artículo de Prensa |
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LA MALDICIÓN DE LAS CRISTINAS CONVIERTE LINGOTES EN LITIGIOS |
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Los trabajos no han comenzado, aunque el Presidente inauguró la mina hace dos semanas. Se requiere un permiso del Ministerio del Ambiente para hacer una cantera en la reserva forestal de Imataca, pero no es éste el último escollo a superar: existe el peligro de una nueva acción judicial que podría paralizar las excavaciones. La inversión, de 575 millones de dólares, no logró ser financiada en el mercado internacional, y la concesionaria Placer Dome debió erogar la enorme suma de sus propias arcas. Entretanto, en la zona se hacen largas colas para conseguir empleo en la empresa. DOMENICO CHIAPPE Donde hay oro, el destino resulta incierto: Upata, Tumeremo, Guasipati y El Callao lo han corroborado así por años. Pero ningún testimonio es tan contundente como la larga historia de asociaciones, desencuentros y litigios (no resueltos del todo) que rodea a Las Cristinas, el yacimiento aurífero más rico de Venezuela. No en balde, en la cercana población de Las Claritas se habla de la "maldición de los cuatro muertos" (nombre de una de las vetas más productivas de la concesión): sólo un hechizo puede explicar la imposibilidad de alcanzar la riqueza cuando se le tiene a mano. Ni siquiera la poderosa concesionaria canadiense Placer Dome ha podido apartar los obstáculos que le impiden iniciar la explotación, aunque las minas fueran oficialmente inauguradas hace ya más de tres semanas, con bombos y platillos, por el presidente Chávez. Después de vencer ante la Corte Suprema de Justicia a su rival -la empresa Cristallex, también canadiense-, en 1998, y tras el litigio venezolano más monitoreado por las bolsas de Nueva York y Vancouver, Placer Dome no logra aún poner en marcha el progreso de la mina, ya que no ha podido obtener del Ministerio del Ambiente un último permiso, relacionado con la apertura de una cantera en la reserva de Imataca. A esta circunstancia debe sumarse el hecho de que el financiamiento solicitado por la empresa aurífera desde que emprendió la fase de exploración, no pudo obtenerse en el mercado internacional. Aunque voceros de Placer Dome manifiestan que ésta prefirió optar por un crédito corporativo -para no pagar las altas tasas de interés que se aplican a Latinoamérica-, Crystallex sostiene que nadie quiso arriesgar su dinero porque los títulos de propiedad de Placer Dome "tienen visos de ilegalidad" y sus representantes "podrían intentar una nueva demanda". "El caso sigue en estudio y no tenemos una conclusión", asegura un abogado de Crystallex. Un nuevo litigio en tribunales venezolanos podría significar serios problemas para los planes de Placer Dome. Hasta el día de hoy, esta empresa no ha podido conjurar el embrujo de Las Cristinas. Brillante negocio El primer domingo de mayo, el mal tiempo retrasó el arribo del Presidente y cinco de sus ministros, lo que no impidió que durante el acto de inauguración pronunciara Hugo Chávez un emotivo discurso: "No puede ser que enterremos a nuestros niños en tumbas de oro, y que el oro no lo convirtamos en vacunas y alimento". Entre quienes lo aplaudieron estaban los embajadores de Estados Unidos y de Canadá. A continuación, el primer mandatario brindó con el presidente de Placer Dome, Carl Gagnier, con un café, servido en vasitos de plástico, mientras uno de sus edecanes reprendía al responsable de que no hubieran traído tacitas de porcelana, lo que ya era el colmo, pues también olvidaron el jugo de lechoza del Presidente: los de protocolo eran los responsables. Menos mal que llevaron Frescolita y Gatorade, también incluidos en la lista de "exigencias presidenciales". A pesar del entusiasmo, se conoció que el Estado, propietario de 30% de la mina -por intermedio de Corporación Venezolana de Guayana-, deberá esperar aún mucho tiempo antes de percibir ganancias por los yacimientos de oro de Las Cristinas. Según los cálculos efectuados, y de acuerdo con el precio actual del oro -285 dólares la onza-, la CVG no recibirá ni un centavo durante los primeros ocho años de explotación. "No participamos en este proyecto por el interés financiero, que efectivamente es de alto riesgo, sino para impulsar y diversificar la economía de la zona", advierte Clemente Scotto, presidente de la Corporación y conocedor de la difícil situación del mercado mundial de oro. "Si no sube el precio, ciertamente no es rentable, pero siempre hay esperanza de que suba su cotización", refiere Tim Becker, gerente de operaciones de Placer Dome. El panorama obliga a la CVG a estudiar su participación en Las Cristinas. "Tenemos hasta seis meses, después de concluida la construcción, para capitalizar nuestras acciones. Hoy llegamos a 12%, pero es temprano aún para decidir sobre el 18% restante, aduce Scotto. Naturaleza muerta A pesar de que el margen de ganancias puede ser limitado, el proyecto de Las Cristinas es estratégico para los empresarios canadienses, pues su potencial riqueza puede llegar a representar 25% de sus reservas de oro, según cifras de 1998. Y en el mercado internacional, estas reservas determinan la cotización de las acciones de una compañía minera. Para no perder la concesión, Placer Dome no pudo demorar por más tiempo la fase de exploración, como lo hizo durante los últimos cuatro años. "No hay prórroga", enfatiza Scotto, y la sentencia explica la obligada decisión de iniciar la construcción de la mina, a pesar de los precios. "Producir oro es un negocio, no una caridad. La empresa debe trabajar al menor costo posible", precisa Becker. Entre las previsiones presupuestarias de Placer Dome está el costo de construir una cantera de roca en el lugar más cercano a la mina que sea posible, aunque éste se encuentre en plena reserva forestal de Imataca, en un cerro sagrado de la etnia pemón, lo que no deja de constituir un serio problema. El viernes 7 de mayo, la alta gerencia de Placer Dome sostuvo una reunión con la ministra del Ambiente, Atala Uriana Pocaterra, quien -pese a mostrar buena disposición- advirtió que el permiso para la cantera deberá esperar. "El proyecto Las Cristinas tiene todos sus permisos en orden", asegura Teolinda Ramos, asesora legal del ministerio. "Lo que no tiene permiso es el nuevo proyecto, en las adyacencias de la concesión, para otra mina de mineral no metálico (rocas)". Este permiso no se concede por causa de una disposición expresa de la Corte Suprema de Justicia: en abril de 1997, como medida cautelar a la demanda entablada contra el decreto 1.850 -que cambia el ordenamiento de la reserva forestal-, el alto tribunal ordenó no otorgar nuevas concesiones allí. "El Ministerio del Ambiente se pliega a la determinación de la Corte, pues si se otorga el permiso y mañana se declara la nulidad del decreto, el daño habrá sido irreparable". Placer Dome desea dinamitar el cerro Araima Tepui, para no sumar el costo del traslado de roca a las demás vicisitudes económicas que ya ha vivido el proyecto. Pepitas bajo lupa En abril de 1997, Placer Dome renuncia a continuar los esfuerzos para vender acciones de la mina en el mercado internacional. En un primer intento, la compañía minera quiso colocar en bonos parte de los 570 millones de dólares de inversión inicial. Para la oferta, Placer Dome contrata a la banca de inversión CS First Boston, que opera en Nueva York, y pone como garantía las 11 millones de onzas de oro en reservas probadas que tiene Las Cristinas. Un negocio redondo de tres millardos de dólares. "La demanda entablada por Crystallex en abril de 1997 paraliza toda la transacción", explica José Antonio Pinedo, abogado de Placer Dome de Venezuela. Sin embargo, el 11 de junio de 1998, cuando la CSJ declara inadmisible el recurso de Crystallex, la oferta vuelve al mercado. Pero, extrañamente, no tiene éxito. "Las condiciones del financiamiento cambiaron drásticamente: el interés subió de 8% a 14%, debido a la crisis de Brasil; cayeron los precios del oro y aumentó el riesgo político de Venezuela", afirma Becker. Placer Dome decide invertir dinero de sus propias arcas, procedimiento que nunca ha utilizado en las minas que tiene en Canadá, Nueva Guinea, Chile, Estados Unidos y Sudáfrica. A través de la prensa nacional, ofrece empleo. En Puerto Ordaz, la fila de gente superó las 3.000 personas; y en Guasdualito, Las Claritas, Guasipati y Tumeremo, las autoridades dispusieron de un espacio en sus oficinas para la recepción de los interesados. "Se seleccionará entre 17.000 aspirantes", confirma Scotto. El optimismo no logra borrar una sombra que se cierne sobre la vasta zona deforestada en medio de la selva del sur de Venezuela. Los abogados de Crystallex opinan que "CVG violó procedimientos establecidos en la Ley de Minas, lo que hace ilegal la adjudicación a Placer Dome". Un resquicio que pudiera derivar en nuevas acciones legales. "En el curso de estos días van a ocurrir algunas cosas", asegura Ramón Torres, quien lideró a Inversora Mael, asociada a Crystallex, en el reclamo ante los tribunales por dos lotes de Las Cristinas. "Llegará el momento en que se pueda hablar, porque consideramos que nos han despojado". Tanto la CVG como Placer Dome confían en que la resolución de la Corte sea definitiva. "Confiamos en la institución legal de Venezuela", sostiene Becker. "La CVG tiene cubiertos todos los aspectos legales de esta adjudicación. Una eventual demanda no prosperaría, por falta de fundamentos", asegura Scotto. El voto de confianza dado por Hugo Chávez a Placer Dome, para la explotación de Las Cristinas, tiene plena justificación: para el Gobierno, el proyecto representa ni más ni menos que la veta aurífera de las nuevas inversiones extranjeras. Y la posibilidad de que éstas también se conviertan en lingotes de oro. Siempre y cuando no le saquen la piedra de Imataca al Presidente. Ojo por ojo Dot Culver Whitney de Lemon -viuda del copiloto que acompañó a Jimmy Angel- obtiene una concesión por 25 años en las minas Las Cristinas. Lemon arrienda las minas a Amalfi Grossi Gatti, conocido después como El Rey del Oro. Grossi amasa una inmensa fortuna y construye dos pueblos dentro de las minas. Lemon introduce una demanda contra Grossi, para recuperar la explotación de la mina. Rodolfo Schmidt, abogado de Lemon, gana el juicio. Schmidt demanda a Lemon, ya que la viuda no le canceló honorarios por 259.000 bolívares. Gana el juicio y se convierte en acreedor de Lemon. Lemon otorga a Jesús Angel Adrianza un poder -que anula todos los anteriormente concedidos- para que la represente legalmente. Lemon anula el poder de Adrianza en una notaría distinta a la que usó para otorgarlo. Según Cristalex, "si Adrianza representaba a Lemon en un juicio, el poder debió revocarse, por ley, en el mismo tribunal, y no en una notaría". Placer Dome esgrime que "la notaría en que fue revocado el poder informó a la notaría en que fue otorgado, pero la notario, Luisa Coello Adrianza, prima de Jesús Adrianza, no asentó la revocatoria en libros". - La notaría de Coello emite, "tres días después de la revocatoria, una copia certificada del poder, sin que exista el debido asentamiento", escribe Allan Brewer Carías en el libro El caso Las Cristinas. Fue esta la primera irregularidad que dio pie al proceso judicial en la CSJ. "Forjaron un documento. Debieron ir presos", manifiesta José Antonio Pinedo, abogado de Placer Dome. - Una semana después, Schmidt cede al minero Ramón Torres la acreencia que tiene contra Lemon. Al día siguiente, Adrianza acude al tribunal y transa con Torres la acreencia: a cambio de la deuda de 259.000 bolívares, le cede las concesiones de Las Cristinas IV y VI. Torres traspasa los derechos de la mina a Inversora Mael. Los abogados de la CVG y Placer Dome aseguran que la transacción fue ilegítima, porque el poder de Adrianza ya había sido revocado. Cristallex, por su parte, pone en duda tal revocatoria: "Lemon nunca apeló la acción de Adrianza". - En julio, Dot de Lemon muere sin herederos. Cuando se hizo la transacción de Adrianza y Torres, Lemon agonizaba. Mientras tanto, Inversora Mael pedía al Ministerio de Energía y Minas (MEM) que publicara en Gaceta Oficial el aviso de traspaso, una obligación por ley para tener derecho sobre una mina. - En septiembre, Amalfi Grossi, quien proseguía el litigio por el arrendamiento de Las Cristinas, pide la nulidad de la transacción de Adrianza y Torres. La CVG también solicita anular la operación. El MEM declara improcedente la solicitud de Inversora Mael, porque ninguna de las partes informó de la transacción al despacho. La compañía demanda ante la CSJ que se publique el aviso de traspaso en Gaceta Oficial. El MEM declara la caducidad de las concesiones de la mina Las Cristinas. Carlos Andrés Pérez firma un decreto (1.409) que permite a la CVG otorgar directamente los contratos mineros. Leopoldo Sucre Figarella llama a Ramón Torres a las 2:00 am y lo cita para una reunión a las 7:00 am En su oficina le dice: "Nunca pondrás un pie en Las Cristinas". - Pese a que un tribunal de primera instancia declaró a la CVG propietaria de la herencia de la viuda de Lemon, la CSJ ordena al MEM publicar en Gaceta Oficial la nota de traspaso a favor de Inversora Mael. Pero ese mismo día, la CVG firma un acuerdo con esta compañía: Inversora Mael desiste de los efectos favorables de la sentencia, y a cambio recibe otras concesiones de oro. Luego de suscribirse este acuerdo, Placer Dome gana la licitación de Las Cristinas. Inversora Mael afirma ante la CSJ que nunca "desistió de sus derechos" sobre Las Cristinas, pide prohibir al MEM ceder las minas a la CVG y pide que cumpla con la publicación de la nota de traspaso. El ministerio publica el aviso en 1997. Cristallex adquiere acciones de Inversora Mael y entra en el litigio por Las Cristinas. - En mayo, Crystallex contrata al bufete Cottin & Tejera París, que solicita un "informe ciego" sobre el caso a otros diez bufetes, entre ellos al representante de la CVG, Baunmeister & Brewer. "Sólo ellos dijeron con seguridad que el derecho a las minas era de Inversora Mael", sostienen en el bufete. "Se limitaba a decisiones de la Corte. No sabía que había otros antecedentes", justifica Allan Brewer en su libro. "De cualquier manera, el apoderado de la CVG en el litigio interpuesto por Inversora Mael ante la CSJ, cobró 150.000 dólares por una opinión de tres páginas", registra una fuente vinculada a Crystalex. El bufete Cottin & Tejera París no canceló la suma, y la factura llegó nuevamente un día después de que la CSJ sentenciara definitivamente, el 12 de junio de 1998 La CSJ dicta una sentencia desfavorable para el demandante, la Inversora Mael-Crystallex. Vaqueros y tecnócratas Desde el aire, las minas de oro parecen postales de abismos de tierra carcomida, rellenos de un agua que refleja las siluetas de casas de metal y de palos secos que antes fueron altos árboles. Frente a esta depredación sin remedio, las compañías mineras internacionales ofrecen planes rigurosos de "sustentabilidad", que prometen devolver el verdor a la zona. Cuando la tecnología se emplea y los mineros se organizan, se pueden encontrar cooperativas ejemplares, como Los Rojas, un grupo de 56 mineros que trabajan dentro de la concesión de Las Cristinas. La historia comienza en 1996, cuando Placer Dome les exige, como condición para continuar dentro de los límites de la mina, que se organicen. Dos años después, de 250 mineros iniciales, sólo la cuarta parte permaneció firme a las reglas. "Los mineros somos muy libres. No nos gustan las leyes. Antes, en Los Rojas, vivíamos como se vive hoy en Las Leonas", comentan. La cooperativa ha dado resultados. Hoy, cada miembro obtiene 8.000 bolívares diarios por su labor de extracción. |
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